El instituto de enseñanza secundaria Pintor José Hernández dice “no a la violencia de género” muy muy alto.

El instituto localizado en la localidad de Villanueva del Rosario ha mostrado su rechazo a la violencia de género hoy, 25 de noviembre, mediante una tirada de más de medio centenar de globos morados.

El objetivo del día de hoy estaba claro: lanzar un mensaje de protesta y que vuele alto y llegue lejos. Ojalá que llegue a las manos de descerebrados que maltratan física o psicológicamente a una persona por razón de sexo. Ojalá que llegue a las manos de una mujer dispuesta a decir “basta”. Ojalá que sirva para que las futuras generaciones sean un modelo de igualdad, libre de aquellos estereotipos sexistas que fundamentan la desigualdad de género.

Aunque la actividad ha cumplido nuestras expectativas, somos conscientes de que nuestra lucha no termina hoy. Seguiremos caminando hacia la igualdad con nuestro ejemplo cada día, en nuestras conversaciones cotidianas y situaciones diarias.

Como también se puede educar en igualdad desde la poesía, qué mejor momento de rescatar el poema “Libre te quiero”, de Agustín García Calvo:

Libre te quiero,
como arroyo que brinca
de peña en peña.
Pero no mía.
Grande te quiero,
como monte preñado
de primavera.

Pero no mía.
Buena te quiero,
como pan que no sabe
su masa buena.
Pero no mía.
Alta te quiero,
como chopo que en el cielo
se despereza.
Pero no mía.
Blanca te quiero,
como flor de azahares
sobre la tierra.
Pero no mía.
Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

 

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Hasta París

Los atentados de este fin de semana nos han dejado a todos conmocionados. Por eso, quería compartir con vosotros este poema titulado “HASTA PARÍS”, de Carmelo C. Irisaren:

Mi preferido era
el de las diez y treinta.
Siempre lo esperaba
despierto: oía sus pitidos,
lo imaginaba entrando
en la estación –largo,
misterioso, negro–,
entre aquel humo gris…
Era muy viejo; pero decían
que te llevaba hasta París.
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Símbolo creado por Jean Jullien tras los atentados en París en noviembre de 2015 (tomada de Twitter)

Concurso de microrrelatos coeducativos

Las letras escritas y la lucha contra la violencia de género se dan de la mano en el I Concurso de microrrelatos coeducativos “Pilar Jurado: rompiendo el techo de cristal”.

La palabra “microrrelato”, como su nombre indica, hace referencia a un relato brevísimo. Uno de los más famosos microrrelatos de toda la historia lo escribió Augusto Monterroso y consta tan solo de siete palabras:

“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”

Como os podéis imaginar, escribir un micrrorrelato requiere un ejercicio de precisión en el lenguaje. Tenéis, por tanto, que ser capaces de encontrar las palabras justas en cada momento, sin olvidar que la gran fuerza de este género narrativo radica en dejar helado al lector en su butaca.
Para participar en el concurso debéis pensar bien una historia mínima relacionada con la violencia de género, eliminar lo superfluo (exceso de detalles y personajes) y, sobre todo, jugar con las palabras.
Por otra parte, quizás os ayude saber que el “techo de cristal” hace referencia a una especie de muro que impide a las mujeres alcanzar metas profesionales y que, en consecuencia, romperlo significa superar la desigualdad laboral y favorecer la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.
Como coordinadora del Plan de Coeducación de nuestro instituto y como profesora de Lengua Castellana y Literatura, os animo a participar en este concurso dirigido al alumnado de ESO, Bachillerato y Ciclos Formativos de centros públicos y concertados de la provincia de Málaga.
Las bases del concurso las encontraréis en el tablón de coeducación de nuestro centro educativo (al lado del Aula de Convivencia). Si lo preferís, podéis descargaros las bases haciendo clic en el siguiente enlace: “Bases del concurso de microrrelatos conductivos”. 
¡No perdáis mucho tiempo! Los microrrelatos deberán entregarse antes del 30 de octubre.

Hablando, ¿se entiende la gente?

En esta entrada vais a ver un debate televisivo de una conocida cadena de televisión. Seguro que ya todos conocéis las normas de cortesía que son necesarias para que un diálogo pueda llevarse a cabo, pero… la realidad nos demuestra a diario y, especialmente, en los medios audiovisuales, que la teoría dista mucho de la práctica. Pon a prueba tu lado más crítico para analizar el papel del moderador y el de los participantes en este polémico debate sobre la “dieta del delfín”. Preparados, listos…

¡Ahora te toca a ti! ¿Serás capaz de entablar un debate con tus compañeros?

Recuerda que para que tu diálogo sea adecuado deberás tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Respetar el turno de intervención de cada persona.
  • No recriminar las posturas contrarias a las mías.
  • Tomar el turno de palabra para reafirmar la idea que otro participante ha expuesto.
  • Utilizar atenuantes a la hora de exponer nuestras ideas.
  • Nunca desprestigiar al otro con insultándolo o ridiculizándolo.

Conociendo a Eduardo Galeano

Hoy me propongo presentaros a una de las figuras esenciales de las letras hispanoamericanas. Se trata de Eduardo Galeano, escritor y periodista uruguayo, nacido en Montevideo el 3 de septiembre de 1940 (si quieres conocer más acerca de su biografía, haz clic sobre la imagen que acompaña al texto).

En esta ocasión, tendremos la oportunidad de “delirar”, incluso de despertar con la convicción de que otro tipo de mundo es posible. ¿Utopía? Tal vez. Sigue leyendo

ACERTIJO

Hay veces en que nos topamos con textos anónimos y evanescentes que pululan por la red. Algunos de estos textos, los más, caen en el olvido rápidamente después de ser leídos (si es que gozan de tal suerte); pero unos pocos, los menos, son conservados y, al  tiempo, quizá, recuperados. Esto último es, precisamente, lo que me acaba de ocurrir con  uno de esos pocos textos que por algún motivo llamaron la atención, decidiendo, casi instantáneamente, guardarlo en el “baúl de los recuerdos”. Hoy decido sacarlo nuevamente a la luz. Tal vez alguien lo considere adecuado. O no. Puede que caiga en el olvido. Hasta puede que alguien decida guardarlo para utilizarlo en un momento más oportuno.

Me gustaría compartir con vosotros en esta ocasión un acertijo en el que no hay trampas, no hay cosas escondidas, todo está la vista. El único requisito es que no te adelantes a ver la respuesta porque de lo contrario el texto perderá su sentido. Algo más: si no conoces el ejemplo, permíteme una sugerencia. Trata de pensarlo solo porque vale la pena. En particular porque demuestra que lo que crees sobre ti mismo a lo mejor no es tan cierto. O, en todo caso, es incompleto… Sigue leyendo